Metodología

Cómo analizamos una empresa

La metodología que usamos al revisar una estructura de capital, en lenguaje claro y replicable.

No hay magia en lo que hacemos. Hay método. La diferencia entre pagar de más por la deuda y convertirla en una ventaja competitiva rara vez está en una negociación afortunada: está en haber leído bien la estructura financiera del negocio antes de sentarse a negociar. Esta página explica cómo lo hacemos.

1. El punto de partida

La información

Todo análisis empieza por los datos, y los datos tienen que ser verificables. Pedimos a la empresa lo que cualquier comité de crédito esperaría ver: estados financieros de los últimos tres años, el detalle de la deuda vigente —entidad por entidad, con tasas, plazos y garantías—, una proyección de caja y los extractos que permitan validar la operación real.

A esa información interna le sumamos datos públicos. En Colombia, la Superintendencia de Sociedades publica los estados financieros de buena parte del tejido empresarial, lo que nos permite contrastar cifras, ubicar a la empresa frente a sus pares y construir una lectura independiente. Normalizamos todas las cifras a una base comparable —mismo corte temporal, mismos criterios— antes de sacar cualquier conclusión.

Este trabajo, que tradicionalmente toma semanas de hojas de cálculo, lo aceleramos con herramientas de IA que construimos nosotros mismos, entrenadas con criterio de banca de inversión. La tecnología no reemplaza el criterio: lo escala. Nos deja dedicar el tiempo a interpretar, no a tabular.

2. Las cinco dimensiones

Lo que miramos

Una estructura de capital se entiende mirando cinco dimensiones a la vez. Ninguna basta por sí sola; el criterio está en cómo se relacionan entre ellas.

Estructura de capital

La proporción entre deuda y patrimonio, el calce entre el plazo de las obligaciones y la vida de los activos que financian, y la concentración por entidad. Una estructura sana sostiene el crecimiento; una mal calzada lo frena.

Costo financiero efectivo

No la tasa nominal de cada crédito, sino el costo real de la deuda en su conjunto: tasas, comisiones, seguros y costos asociados. Es donde más a menudo encontramos ahorro sin necesidad de tomar más riesgo.

Capacidad de servicio de deuda

Qué tanta deuda puede sostener el negocio con su generación de caja, hoy y bajo distintos escenarios. Aquí cobran sentido la cobertura de intereses y el análisis de sensibilidad ante cambios económicos.

Capital de trabajo y ciclo de caja

Cuánto capital queda atrapado en el ciclo operativo —cartera, inventarios, proveedores— y cómo ese ciclo determina la necesidad real de financiamiento de corto plazo.

Calidad de las garantías

Qué garantías respaldan la deuda, si están sobre-dimensionadas frente al riesgo real y cómo liberar o reorganizar ese colateral para mejorar las condiciones.

3. De diagnóstico a propuesta

Cómo construimos la recomendación

Con las cinco dimensiones sobre la mesa, definimos una estructura objetivo: cuánta deuda tiene sentido, en qué plazos, con qué mezcla de instrumentos y de qué entidades. No buscamos la estructura teóricamente perfecta, sino la que un comité de crédito aprobaría y la empresa puede sostener.

Esa estructura objetivo se traduce en un plan concreto: qué obligaciones reorganizar, qué garantías liberar, a qué entidades llevar la operación y en qué orden. Cuando el plan está validado con el equipo financiero del cliente, llevamos la operación al mercado y negociamos en su nombre, dejando que las entidades compitan. El criterio de quien ha estado del otro lado de la mesa —en los comités que aprueban o rechazan— es lo que inclina la negociación.

4. Disclaimers y límites

Qué es —y qué no es— este análisis

  • El análisis que realiza Capitalia tiene carácter informativo y de asesoría financiera corporativa. No constituye una recomendación de inversión, una calificación crediticia ni una oferta de valores en los términos del Decreto 2555 de 2010 ni de las normas que lo modifican o sustituyen.
  • Cuando empleamos datos públicos —por ejemplo, de la Superintendencia de Sociedades— trabajamos con la información disponible a una fecha de corte específica, que se indica de forma explícita en cada reporte. Las cifras pueden variar respecto de información posterior o de los registros internos de cada empresa.
  • Nuestras conclusiones dependen de la calidad y completitud de la información suministrada por el cliente y de las fuentes públicas consultadas. No auditamos los estados financieros ni certificamos su exactitud.
  • Mecanismo de rectificación: cualquier empresa o persona que considere que la información publicada sobre ella es inexacta puede solicitar su corrección escribiendo a hola@capitalia.ai. Daremos respuesta en un plazo máximo de quince (15) días hábiles.

El tratamiento de los datos personales recolectados se rige por nuestra política de tratamiento de datos y por los términos de uso del sitio.

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